dimarts, 8 de juliol del 2008

Fòssils de la MAT

Es un intent de MAT dels anys 80 que havia de travessar el Pirineu aragonès. No es va acabar mai, però després de molts anys les torres encara hi són, per vergonya de l'empresa i el govern. La notícia del Periódico de Catalunya del 7/7/2008 diu així:

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ
LLEIDA
Centenares de torres de alta tensión languidecen desde hace más de 10 años en la franja aragonesa, después de que el Gobierno español descartara su utilidad y las sustituyera por la controvertida línea gerundense de muy alta tensión, la MAT. Los soportes --hoy ocupados por nidos de cigüeñas-- iban a formar parte de la denominada autopista eléctrica, una línea de 400 kilovoltios que tenía que enlazar las redes de transporte energético de España y Francia, a través del Pirineo central.
El proyecto, autorizado en 1986, preveía conectar la estación de Cazaril (en el departamento francés del Alto Garona) y la central térmica de Aragón (en Teruel), pero los gobiernos de uno y otro lado de la cordillera no llegaron a ponerse de acuerdo sobre el trazado. En 1998, con el PP al frente del Ejecutivo español, la autopista eléctrica quedó relegada y se optó por dar prioridad a la interconexión a través de Girona.
En torno a 380 torres metálicas, que jamás llegaron a conectarse, son el vestigio de aquella MAT frustrada. Estos armatostes, colocados cada 400 metros, siembran el paisaje a lo largo de unos 150 kilómetros de territorio aragonés, muy cerca de los límites con Lleida y Tarragona. Se detienen a la altura de Graus (Huesca), en pleno Pirineo. La empresa pública Red Eléctrica de España (REE) los instaló a mediados de los años 90, antes de que los estados español y francés pactaran por qué punto cruzaría la línea la frontera.

BORRÓN Y CUENTA NUEVA
Al final, la oposición ecologista y el rechazo vecinal fueron tan férreos que la autopista eléctrica se frenó y quedó inacabada. En estos momentos, ha dejado incluso de existir para el Gobierno español, que no la ha incluido en la Planificación de los Sectores Eléctrico y Gasístico 2008-2016, presentada el pasado mayo por el Ministerio de Industria.
Muy distintas eran las cosas en 1997, cuando REE aseguraba que la opción del Pirineo central era 'la única factible'. La empresa barajaba entonces tres alternativas de trazado, entre los parques nacionales de Aigüestortes y Ordesa: dos pasaban por Aragón y, la tercera, por el Vall d'Aran. Cierto es también que en aquella época no se hablaba siquiera del AVE, que fue la excusa esgrimida luego por el PP para trasladar la interconexión eléctrica hacia Girona.
El fantasma de la autopista eléctrica volvió a saltar a la palestra el año pasado, cuando el Gobierno aragonés trató de negociar --sin ningún éxito-- la construcción de un túnel ferroviario a través del macizo de Vignemale a cambio de aceptar la línea de alta tensión.